En busca de nuestra primera caravana.

Si os dijera que Sergio y yo siempre habíamos querido una caravana seria mentir. Bien es verdad que si habíamos ido de camping más de una vez y la experiencia siempre nos había gustado. Pero antes de nacer M teníamos otras preferencias y solíamos viajar de otra manera.

Con M esa manera de viajar, ya no nos apetece tanto. El tipo de viaje que nosotros solíamos hacer, al ritmo de un niño, no es que sea inviable ¡ni mucho menos! Pero no es lo que estamos buscando ahora mismo.

Pero supongo que el que tiene espíritu inquieto lo tiene hasta morir y ahora que M ya tiene casi dos años nos hemos visto buscando alternativas de ocio/escapadas y aventura. No tardemos mucho en reencontrarnos con la opción del Camping.

Lo primero que empezamos a valorar fue una comanche. Nunca antes habíamos remolcado y nos parecía oportuno empezar con algo así. Igual de rápido que vino esa idea lo hizo la de una caravana. Unos amigos nuestros de toda la vida se acababan de comprar una y nos animaron a hacer lo mismo. Fueron ellos también los que nos pasaron el anuncio de nuestra Caravelair Bamba 416. Fue la primera que fuimos a ver, pero no la única y en esos ratos de búsqueda aprendimos unas cuantas cosas en cuanto a caravanas se refiere. A continuación os expongo lo aprendido por si en algún momento os puede resultar de utilidad.

Menos de 750 Kilos

Este requisito era indispensable para nosotros. Nuestra intención es ir de un camping a otro. No descartamos hacer temporada en un futuro pero ahora mismo por diferentes razones nuestro objetivo es ir y venir. Con una Caravana que pesa poco y por lo tanto es más corta se hace más fácil.
Además al ser de menos de 750 no necesita seguro, ni pasar ITV, ni cambio de nombre ni nada de nada. Con ponerte una bola homologarla y avisar a tu seguro del coche tienes suficiente. Te interesara saber que el seguro se te podría ver incrementado en unos 50€ aproximadamente.

Ficha verde

Queríamos que tuviera ficha verde sí o sí. Es necesaria para poder circular, es la ficha técnica española. Tenemos entendido que con ficha técnica de otro país también está permitido. Os recomiendo que si os encontráis con un caso así llaméis a la DGT para aseguraros de que vais a poder circular con ella.
En esta ficha verde que os comento aparecen unos números de identificación. Estos números tienen que estar en una placa en algún sitio de la caravana y/o gravados en la lanza. Buscarlos antes de quedaros con ella, que os den ficha verde no quiere decir que pertenezca a la caravana que estáis comprando, os lo digo por experiencia.

Si vuestra intención es dejar la caravana en algún sitio fija, las hay sin ficha verde. Son totalmente legales e incluso más baratas que las que si la tienen. Lo único que tenéis que tener en cuenta es que no podéis remolcarla.

Freno de inercia + Estabilizador.

Ambos son aspectos que ayudan en la conducción y el remolque de la caravana. A nosotros no nos fue fácil encontrar muchas que cumplieran con ambos requisitos. De hecho la acabemos comprando con freno de inercia pero sin estabilizador. Un año después de tenerla y con unos cuantos kilómetros en la espalda hemos decidido hacer la inversión e instalarlo. En total, nos ha supuesto un coste de 360 € ¡Y no esta nada mal! teniendo en cuenta los precios que hay en el mercado y que además lo conseguimos en pack con el seguro Al-ko.

Aspecto

Si no tenéis intención de hacer una gran reforma (ese es otro tema) os recomiendo que vigiléis con el tema de humedades. Son difíciles de quitar y si tu idea es comprar y enganchar mejor que busques otra opción. Como consejo os diría que huyáis de todas aquellas caravanas que desprendan mucho olor a ambientadores, colonias etc Suele ser un intento de ocultar el olor a humedad. Además sería interesante echarle un ojo a los bajos de la caravana y a las esquinas de la misma.

Como mucho sabréis a la nuestra le acabo saliendo una pequeña humedad en una esquina inferior. Los antiguos propietarios habían querido camuflarla con papel pintado pero a los meses de tenerla la vimos y tuvimos que solucionar el problema. ¡Aprovechamos y le dimos una vuelta entera a la caravana e iniciemos una reforma! Tenéis parte del proceso en Instagram.

Las ventanas son muy costosas así que mejor evitar aquellas que estén rotas.

A partir de aquí todo queda a criterio estético y funcional propio.


Si se os ocurre algún punto más a tener en cuenta o tenéis alguna duda que creéis yo os pueda solucionar, os animo a que os pongáis en contacto conmigo a través de instagram o Facebook y me lo hagáis llegar.

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